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UN SENSOR ENERGÉTICO EN TIEMPO REAL PARA LOS ATLETAS DE RESISTENCIA

UN SENSOR ENERGÉTICO EN TIEMPO REAL PARA LOS ATLETAS DE RESISTENCIA

UN SENSOR ENERGÉTICO EN TIEMPO REAL PARA LOS ATLETAS DE RESISTENCIA

Nota extraída de endurancegroup.org

El nuevo medidor continuo de glucosa de Supersapiens promete ayudar a los atletas a gestionar sus niveles de energía. Pero, ¿Puede realmente prevenir una descompensación?.

Antes del Campeonato Mundial de Media Maratón del año pasado el cual se llevó a cabo en Gdynia, Polonia, un joven corredor británico llamado Jake Smith sostuvo una llamada telefónica con unos científicos de una pequeña compañía con los que había sido puesto en contacto a través de su agente. Ellos habían analizado los datos de su desempeño dos semanas atrás en la Maratón de Londres, donde había tenido dificultades en su rol como pacer y tenían un sencillo mensaje para él: “Literalmente dijeron, ‘Tienes que comer más,’” recuerda Smith.

En la parte posterior de su brazo derecho, el corredor de 22 años llevaba puesto un parche adhesivo circular de aproximadamente una pulgada con un pequeño filamento incrustado en su piel. Era un medidor continuo de glucosa, o MCG– un dispositivo diseñado para rastrear en tiempo real los niveles de azúcar en la sangre (también conocida como glucosa) en personas diabéticas, el cual había sido readaptado para atletas por un emprendimiento con sede en Atlanta llamado Supersapiens en colaboración con el gigante de dispositivos médicos Abbott. Los datos de Smith que se recopilaron después de Londres mostraron que sus niveles de glucosa habían iniciado en niveles intermedios y que comenzaron a disminuir de forma progresiva durante la carrera. “Cuando ya había recorrido alrededor de diez u once millas me dije ‘Esto no debería sentirse así,’” dice Smith. Así que en Polonia, el día antes de su carrera, comió grandes cantidades de pasta, arroz, pollo, verduras y fruta y no perdió de vista la aplicación de Supersapiens que había descargado en su teléfono. Cada vez que sus niveles comenzaban a disminuir, él comía más.

 

A la mañana siguiente, después de desayunar con dos bagels con Nutella, mantequilla de speculoos (Biscoff Spread), y mantequilla de maní, se enfrentó a los mejores fondistas del mundo. Su tiempo de 1:00:31 fue una marca personal gigantesca, rompiendo su propio récord sub-23 y obteniendo el puesto 18 en la clasificación general. ¿Y sus niveles de glucosa?, bueno, nadie lo sabe, porque fueron tan altos que sobrepasaron el tope máximo del sensor durante la carrera. “Dijeron que les encantaría saberlo,” cuenta Smith, “Pero la aplicación simplemente no pudo ir más hacia arriba.”

A finales de 2019 recibí un mensaje de LinkedIn de un tipo llamado Brian Davis quien quería que nos tomáramos un café para contarme sobre una compañía que él y sus socios estaban lanzando. El planteamiento, me dijo después de haber firmado el acuerdo de confidencialidad requerido, era tener “el primer indicador energético humano del mundo.” El cuerpo se mueve gracias a la glucosa, me explicó, y un MCG podría proporcionar conocimiento en tiempo real a los atletas acerca del estado de su carga energética y sobre qué alimentos deberían consumir y cuándo hacerlo.

Davis había ido a Toronto, donde yo vivía, para reunirse con un investigador de la Universidad de York llamado Michael Riddell, quien es uno de los líderes expertos del mundo en entender cómo las personas con diabetes responden al ejercicio. La diabetes es, fundamentalmente, un problema de control de glucosa en la sangre, causado por la ausencia o ineficacia de la insulina: la principal herramienta que tiene el cuerpo para sacar la glucosa de la sangre y enviarla ya sea hacia los músculos o a las células adiposas. El desarrollo y perfeccionamiento de los MCG en la última década han tenido un impacto enorme en la capacidad que tienen las personas con diabetes de mantener sus niveles de glucosa dentro de los rangos adecuados. Particularmente, han sido cruciales para el equipo profesional de ciclismo Novo Nordisk donde todos sus miembros padecen de diabetes tipo 1 – no solo por la seguridad y salud de los corredores, sino también por su rendimiento. Fue esa la idea que llevó a Phil Southerland, cofundador del equipo de ciclismo, a lanzar Supersapiens en 2019. Se dio cuenta que, después de todo, los atletas con diabetes no son los únicos que están preocupados por sufrir una descompensación en medio de una carrera o entrenamiento.

 

La idea de conectar un MCG a personas sanas no es totalmente novedosa. De hecho, cuando escribí acerca de los niveles de azúcar en atletas de rendimiento en 2017, el podcaster y médico Peter Attia elogió su MCG como “uno de los aportes informativos más grandes que he recibido en mi vida.” No obstante, Supersapiens se enfrentó a un par de obstáculos significativos a la hora de lograr el objetivo de venderle a atletas. Uno de ellos fue de carácter normativo: en una gran parte del mundo se requiere una orden médica para obtener un MCG. Cuando me encontré con Davis en 2019 estaban esperando poder obtener una aprobación que les permitiera vender sin orden médica a mediados de 2020. Supersapiens terminó siendo puesto en marcha en Europa en otoño del año pasado pero sigue sin estar disponible en Estados Unidos. Adicionalmente, debido a los retrasos causados por el COVID dentro de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) es muy probable que no se apruebe sino hasta el próximo año.

El otro obstáculo – el cual es, si es posible, aún más enredado – es que el vínculo entre los niveles de azúcar y el rendimiento es realmente complicado. Nosotros no somos como los carros que simplemente usan la gasolina hasta que el tanque está vacío. Por el contrario, nuestros músculos utilizan una mezcla compleja de combustibles – no solo grasas y carbohidratos, sino varias formas de grasas y carbohidratos (la glucosa siendo tan solo una de ellas) que se almacenan en diversos lugares (siendo el torrente sanguíneo solo uno de ellos) en una mezcla que depende de la intensidad y duración de la tarea a realizar y del nivel relativo de cada uno de los tanques de combustible. Y si los niveles de glucosa son complicados en personas con diabetes, y se afectan por el estrés, la fatiga, la hidratación y una docena de factores adicionales; lo son aún más en personas no diabéticas gracias a la acción de la insulina. En otras palabras, el hecho de tener bajos niveles de azúcar en la sangre no necesariamente significa que vaya a haber una descompensación, así como tener altos niveles de azúcar en la sangre no significa que no se corra el riesgo de sufrir una.

Aún así, el planteamiento de Supersapiens es que es mejor tener al menos un poco de información en lugar de no tener nada. Y tal vez el respaldo más honesto de esta idea llegó en junio cuando la Unión Ciclista Internacional (UCI), la asociación mundial de federaciones de ciclismo, prohibió el uso de medidores de glucosa en competencia – una restricción que aplica casi exclusivamente a Supersapiens e implícitamente asume que el conocer los niveles de glucosa proporciona una ventaja competitiva. “Los fans no quieren ver la Fórmula Uno en las carreras de ciclismo,” dijo Mick Rogers, el gerente de innovación de la (UCI), a Cycling Weekly. “Lo que quieren es sorprenderse. Quieren incertidumbre.”

 

Entretanto, Supersapiens ha suscrito alianzas con equipos de ciclismo profesionales a nivel mundial como Canyon-SRAM e Ineos (quienes aún pueden utilizar los MCG durante los entrenamientos) y con el equipo de triatlón BMC-Vitfit y será el patrocinador principal del Campeonato Mundial de Ironman de este año en Hawaii, donde los medidores aún se pueden utilizar en competencia. También han reclutado a más de 400 atletas profesionales embajadores, incluyendo a estrellas como el maratonista keniano Eliud Kipchoge, quienes están cargando sus datos en las bases de la compañía para ser analizados. “¿niveles de glucosa en personas no-diabéticas?. Estamos muy poco familiarizados con este tema,” admite Riddell, quien es ahora uno de los consejeros científicos de la compañía. El entrenamiento y competencias de alto rendimiento añaden un giro adicional que hace que estos datos sean más valiosos que cualquier otra cosa que se haya analizado previamente. “A veces los niveles están arriba, otras veces están abajo. No es anormal, pero es extremo” comenta.

Para espectadores como Trent Stellingwerff, respetado científico deportivo del Canadian Sport Institute Pacific, quien tiene experiencia en nutrición y metabolismo deportivo, uno de los grandes retos de Supersapiens será extraer consejos prácticos de toda esta cantidad de datos. Para lograrlo, la compañía contrató recientemente a diez nuevos científicos a tiempo completo, consolidando así un equipo de 12 entre un total de 70 empleados. Estos investigadores son quienes lograron dar una ojeada en tiempo real a las atractivas fluctuaciones de glucosa en el torrente sanguíneo de Kipchoge durante la maratón de Hamburgo de esta primavera. Sin embargo, ¿podrán estos datos decirle algo a Kipchoge acerca de lo que debería hacer diferente la próxima vez? “estoy seguro que el monitor está tomando las medidas de forma precisa” dice Stellingweff. “Pero mi principal pregunta es: ¿por qué?”.

Normalmente en el torrente sanguíneo se encuentra lo equivalente a una cucharadita de azúcar y el cuerpo está cuidadosamente diseñado para que se mantenga de esa manera. Cómete tres bolas de helado y tu páncreas liberará insulina para reservar el azúcar extra en los músculos y en las células adiposas. Cuando estés siendo perseguido por un león, tus hormonas del estrés desencadenarán una marea de glucosa desde el hígado hacía el torrente sanguíneo para darle a tus músculos la energía rápida necesaria para huir o pelear. Cuando te ejercitas, tus músculos utilizan la glucosa 100 veces más rápido que cuando estás en reposo. No obstante, es el delicado balance entre la oferta y la demanda el que mantiene los niveles en tu sangre dentro de los límites justos de 70 a 140 miligramos por decilitro. Es por esto que no se puede simplemente asumir que unos bajos niveles de glucosa equivaldrán a quedarse sin energía.

Las principales fuentes de energía de los atletas de rendimiento son los carbohidratos y las grasas, cada uno de los cuales se puede almacenar ya sea en los músculos o en el torrente sanguíneo. A continuación se presenta una gráfica de un estudio reciente publicado en Nature Metabolism que muestra la combinación energética en diferentes intensidades de práctica deportiva. El glucógeno muscular y los triacilgliceridos musculares son carbohidratos y grasas, respectivamente, almacenados en el musculo; mientras que los ácidos grasos libres (FFA, free fatty acid) y la glucosa plasmática son las grasas y carbohidratos, respectivamente, que circulan en la sangre.

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